COLUMNA
Uruguay

Asamblea: ¿Columnas o azoteas? (Parte 3)

Leonel Elola Verocay
Licenciado en Psicología
NO + MENTIRAS 14/10/2022

En esta 3era parte finaliza la columna, con la focalización sobre el asunto de la formación de coaliciones polítco-electorales, la mención a otros proyectos partidarios en la disidencia y afines, culminando con un llamado a seguir resistiendo y construyendo una alternativa de poder sin claudicaciones ante los genocidas.

La azotea de las coaliciones

Como ya lo insinué antes, es comprensible que algunos compañeros impulsen la propuesta de subir a la azotea para mirar el paisaje con otra perspectiva. En principio es una idea viable.

Pero lo que no está bien comprendido ni explicado, es que la presunta edificación está a medio construir, tal vez estén los pozos, pero no tiene ascensores aún. Sus escaleras y pasajes, son de obra, cuya estabilidad y seguridad son los mínimos para los obreros, pero no tienen los estándares para una habitabilidad generalizada.

Sin tener ninguna percepción extrasensorial especial (o teniendo la misma que potencialmente tenemos todos), me doy cuenta que el modelo frenteamplista, puede estar en la mente de algunos compañeros, que sueñan con una cooperativa electoral para recolectar algún voto más o para aprovechar los “restos”, según lo posibilita la ley de lemas.

Pero la idea de armar coaliciones electorales a priori de las elecciones, ya se ensayó en varias ocasiones en los últimos lustros (inclinadas a la izquierda, más al centro y hacia la derecha) y fracasaron en su convocatoria a las urnas, o aún en su embrión (como el proyecto de alianza del Partido Independiente con el grupo político de Esteban Valenti y Sra. antes de las elecciones pasadas)

Además aunque es bastante obvio decirlo, lamento desilusionar, si es que hay ilusionados, porque poco tiene que ver el momento y situación política y social de 2022 con los años 1970-1971.

No lo digo tanto por estudioso de la historia (que si me gusta leer), o por mi agudeza de análisis político, sino por viejo, al menos en la cédula.

Yo era un niño grande, entrando en la pubertad en esos tiempos fermentales. Tanto lo que oía de mis mayores, como mi padre, que se hizo “del Frente” cuando Enrique Erro y su Unidad Popular (lista 4190) se sumaron al proyecto, como lo que se vivenciaba en lo cotidiano, eran muy distintos a los sentimientos predominantes hoy en día a nivel ciudadano uruguayo.

En aquellos lejanos tiempos, el movimiento popular y sus expresiones sociales y políticas estaban en crecimiento y había una subjetividad deseosa de emprendimientos colectivos. El fragor de las luchas ofició de fragua para un nivel de coordinación y unión mayor.

Poco que ver con esta gris actualidad de hoy, cuando nuestras energías principales están puestas en la resistencia y predomina una subjetividad inclinada al individualismo y satisfacciones narcisistas. En principio las luchas de hoy son de supervivencia ante una ofensiva antisocial global, de una magnitud nunca antes vista.

Además y ya que me lancé a una breve comparación de momentos y características históricas distantes varias décadas, la unidad político-electoral conseguida a principios de los años 70 en la experiencia frentista, se realizó gracias a la capacidad y altura de personalidades políticas de aquella época y basada en objetivos programáticos consensuales, pero tal vez más importante aún, entre organizaciones políticas de un nivel de historia y madurez importantes.

Basta mencionar a Partidos políticos que transitaron casi todo el siglo XX, como el Partido Socialista, el Partido Demócrata Cristiano, el Partido Comunista, junto a agrupaciones electorales provenientes de los Partidos tradicionales colorado y blanco, con peso de votos y figuras carismáticas como Zemar Michelini, Enrique Erro, Alba Roballo, etc. y un Movimiento de Independientes pujante.

Ya se que es exagerada la comparación y tal vez nadie admita que en algún ensueño se le pasó por el balero, pero eso no tiene gran importancia, porque lo que estoy haciendo es como un planteo didáctico, para mostrar que una amplia coalición político electoral solo se pudo construir en un momento histórico-político excepcional.

Observen que lo que llamamos Coalición Multicolor y que le tocó ser el gobierno plandémico, es solo un acuerdo post-electoral y ya veremos el espectáculo de su devenir, a medida que se acerquen las próximas elecciones y sus amarraras coaligantes se comienzen a soltar…

Avanzado el desarrollo, ni me parece necesario abundar en comparaciones con la realidad disidente actual, así que más que soñar y calcular unos votitos más o menos, una poltrona en la Cámara de diputados o tal vez una dirección en un Ministerio, vamos a focalizarnos en los caminos que tenemos al alcance de nuestras manos y nos permitirán avanzar con aplomo y dignidad.

En ese sentido, otra tarea importante, para los que quieren participar en las contiendas políticas electorales, es apoyar y fortalecer las columnas partidarias vinculadas estrechamente con la disidencia que ya tienen una mayor trayectoria y/o grados más avanzados de organización.

No están todos los que son, ni son todos los que están

Cuando recién escribí “apoyar y fortalecer” ciertas columnas político-electorales, significa una línea estratégica y no un mensaje subliminal. Me refiero al Dr. Salle e Identidad Soberana y a César Vega y el PERI, pero también estoy pensando en otras agrupaciones de gente que viene trabajando con sacrificio, claridad de ideas y respeto por los demás.

Específicamente pienso en el periodista riverense Dario Díaz Ribeiro y el proyecto político PATRIOTAS. Según lo veo yo, en torno a un ciudadano con prolongada y reconocida trayectoria pública en su profesión, en sus pagos del norte uruguayo, se ha ido constituyendo un conjunto humano muy valioso, probado en las acciones solidarias en su medio comunitario y social.

A partir del grupo que se dieron como organización social, “Rivera Libre”, también fueron germinando ideas que van más allá del cuidado y protección de la salud y derechos fundamentales de sus compatriotas.

Desde allí surge y se está conformando esa nueva propuesta política, que reivindica sin ambages, la tradición ideológica artiguista.

Desde sus aspectos cualitativos y de conducta, su accionar viene siendo irreprochable, han crecido con la incorporación de ciudadanos de distintas regiones del país, incluyendo la capital y prontamente desarrollaron un funcionamiento orgánico y democrático, que da transparencia y fundamentos a sus acciones y decisiones.

Valga como ejemplo y que viene muy al caso de lo que vengo escribiendo en 3 partes, la decisión que tomaron en relación a la primera asamblea disidente; su respetable postura de no participar de la misma, fue tomada en su instancia deliberativa y de decisión colectiva (Consejo provisorio) y sostenida por su principal figura pública con absoluta coherencia.

Este proceder grupal claro garantiza decisiones elaboradas con un pensamiento que trasciende el individualismo y no quedan libradas a los humores de una sola persona (por más “referente” que algunos lo consideren).

Después de lo dicho precedentemente es casi redundante que afirme que también exhorto a apoyar esta tercera columna político-partidaria en construcción y sus proyectos concomitantes, como el emprendimiento comunicativo De Reojo tv, de Dario Díaz Ribeiro y su equipo técnico y logístico, que seguramente van a continuar agrandando y enriqueciendo un frente social de resistencia al antihumano Nuevo Orden Mundial y sus azotes sobre los pueblos de Uruguay y el mundo.

Alguma coisa está fora da ordem

Aunque ya se llenaron los tres cupos de los Órdenes clásicos de columnas (dórico, jónico y corintio) utilizados en mis metáforas hacia lo político-partidario, no desconozco que hay más.

Mientras hilaba ideas para seguir el artículo, me vino a la mente la letra y ritmo de una canción del notable músico brasileño Caetano Veloso. Quizás por haber hablado de regiones fronterizas con Brasil y por recuerdos de otras épocas con viajes frecuentes a Porto Alegre y veraneos en Florianópolis.

Mientras en su lírica describe con excelencia poética paisajes humanos de su Río de Janeiro y Brasil, con enorme actualidad (narcotráfico, armas, niños pobres en la calle y transas varias, junto a pinceladas de hermosura e intensidades vitales) repite como segundo estribillo:
“Alguma coisa está fora da ordem / Fora da nova ordem mundial”

En la canción «Alguma coisa está fora da ordem” ya en 1991, apenas dos años después de la caída del muro de Berlín, en su disco Circuladô, el artista introducía una intuición premonitoria sobre el Nuevo Orden Mundial que ya aparecía con su prepotencia hegemonizadora.

Poco importa la ubicación política del Caetano Veloso de hoy, que hace poco cumplió 80 años, quedará siempre la inteligencia y belleza de su música. (Ver enlace a la canción al final)

Otras tiendas

Imagino que alguno de los escasos lectores, que hayan llegado hasta aquí en la lectura de esta columna, estarán esperando que voy a decir del proyecto de partido Patria Alternativa. Tal vez los defraude en ese sentido, ya que no es mucho.

No tengo gran cosa para escribir de ese capítulo, porque haciendo una reflexión y análisis constructivos y “arquitectónicos” en el mapa de la disidencia, encuentro que es poco lo que conozco de ese proyecto.

No veo con claridad cuál es su orientación ideológica, desconozco si tiene un funcionamiento orgánico, si hay autoridades o si posee alguna instancia colectiva de elaboración y toma de decisiones, por lo cual no se desde donde surgen sus “comunicados”. Pero eso tal vez sea por falta de información mia.

Además sus dos principales “referentes” no se han caracterizado por tener actitudes políticamente amistosas hacia varios compañeros y grupos activos en la resistencia. Salvo que alguien considere que destratos, insultos y amenazas son también una contribución “por la unión de la disidencia”.

Pero no quiero dejar de mencionar que, como me han dicho más de una vez, “también hay gente buena allí”, aspecto que no dudo. Solo me refiero a mi limitada experiencia y no pretendo hacerla extensiva a todos; conozco más personas que han abandonado ese proyecto, que quienes continúan en el mismo.

Por cierto que siendo algo en formación, aún no ha llegado a una situación definitiva y también tiene el mismo derecho que otros proyectos, a demandar adhesiones para inscribirse como partido político legal ante la Corte Electoral uruguaya y a realizar proselitismo.

Seguramente que no se agota en esta descripción no taxativa que intenté hacer, el panorama político-partidario de los cuadros chicos uruguayos, que aparecen como afines en una confluencia contraria a la globalización de Nuevo Orden Mundial y la Agenda 2030, que las élites a través de las Naciones Unidas, quieren imponer al mundo.

En este sentido amplio podría también mencionar al movimiento Basta Ya, un proyecto que no es tan nuevo, llevado adelante desde antes de las elecciones nacionales de 2019, por el periodista independiente Jorge Bonica, de extensa y perseverante trayectoria en su metier.

Según informaciones recientes, también está ultimando las gestiones para convertirse en partido político inscrito formalmente.

Tal vez en sus manifestaciones periodísticas no se ha trasuntado una oposición frontal a la plandemia, pero creo que la propia formación de “Basta ya” responde a una prédica de larga trayectoria contra la corrupción y abusos de poder en el estamento político habitual y es muy probable que tengan una visión crítica y no complaciente ante los excesos ideológicos y prácticos del agendismo que abrazan los demás partidos del status quo.

En homenaje a cierta brevedad, me excuso de ingresar en la consideración de otras expresiones menores con actuación política, que de alguna manera han participado o participan de la disidencia en su sentido más laxo y abarcativo.

Es porque sus situaciones me son poco conocidas y/o confusas, aunque puedan tener personeros o manifestaciones muy visibles, sobre todo en el campo de la comunicación alternativa.

¿Unidad para qué?

Siendo racionales y realistas, en 2024 desde el punto de vista electoral uruguayo, los Frentes que tienen todos los boletos para ganar son, o bien la coalición Frente Amplio o bien el conglomerado multicolor nuevamente, si es que se mantienen juntos para el balotaje.

Los conocemos y sabemos que son nuestros adversarios, ya que ambas fuerzas políticas rinden pleitesía a los mismos patrones globalistas y agendistas, enemigos solapados de la amplia mayoría de la humanidad.

O sea que estamos ante una confrontación ideológica, existencial e histórica (por no denominarla directamente “guerra” como ya varios autores lo hacen) asimétrica, vista la magnitud y poder manifiesto de los enemigos de la resistencia.

En una perspectiva más abarcativa y no cortoplacista, mirando más que desde la azotea, encaramados a un mirador más elevado, la continuidad de las batallas por nuestra supervivencia, tanto desde el punto de vista personal y familiar, como colectivo y nacional (de Uruguay) si se efectúa con cierta eficacia, nos podrá ir conduciendo a un proceso de acumulación de fuerzas.

La convergencia podrá desplegarse a condición de tener claro que esas luchas pueden ser exitosas, si no cedemos a los “cantos de sirena” de los adversarios, que buscarán siempre los puntos más débiles de las redes que tejemos trabajosamente, para cooptar personas o grupos, que a la postre serán utilizados en contra de nuestro crecimiento potencial.

Con una buena cuota de optimismo estratégico (que aunque está difícil de tener, podemos lograrlo aún mientras seamos librepensadores no neruromodulados) no es imposible que antes del simbólico 2030 pudiéramos construir un 3er Bloque social y político-partidario con piso firme, buenas y compactas columnas, un cuerpo edilicio lo suficientemente robusto y un techo-azotea-comando, capaz, experiente y probado en las múltiples confrontaciones previas. Tal vez se daría la posibilidad de entrar en la batalla con chances de ganar.

Las ideas, intenciones o tentativas de negociar próximamente, míseras cuotas de algún poder subalterno, con los cómplices del genocidio mundial y actuales responables políticos de la profunda decadencia institucional y la corrupción estructural del Uruguay actual, serán para decirlo en un tono suave pan para hoy y hambre para mañana. Tal vez más ajustadamente sería vida para hoy y muerte para mañana; solo conseguiríamos tener la “libertad” de elegir al ejecutor o el método de ejecución preferido.

De este modo, cierro con un mensaje y consigna, que no está dirigido a ninguna persona en particular, sino a la subjetividad que resiste y particularmente en esta ocasión a la subjetividad colectiva asambleísta, para que la primera instancia que viene no se vea frustrada prematuramente

UNIDAD PARA RESISTIR Y SEGUIR CONSTRUYENDO UNA ALTERNATIVA REAL DE PODER Y NO PARA TRANSAR CON NUESTROS VERDUGOS.

- Ver contenido original -
https://youtu.be/iQ4IBFC2YWk

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