COLUMNA
Uruguay

Asamblea: ¿Columnas o azoteas?

Leonel Elola Verocay
Licenciado en Psicología
No+MENTIRAS 30/9/2021

Primera parte de una Columna donde se analiza y reflexiona sobre la situación previa y acontecimientos recientes, como el Rally del 17/9, ante la próxima realización de una Asamblea de la disidencia uruguaya, y cuestiones relativas a la vinculación del movimiento social con la acción político -electoral.

 

Un rally, una asamblea y varias interrogantes

 

En los viejos tiempos, lo cual es solo un decir porque estoy pensando en un pasado reciente del año 2021, escribí columnas publicadas en la página web de “No + Mentiras”, luego de cada uno de los principales Rally por la Libertad.

Si repasamos cada una de ellas, veremos que lo hice con una intencionalidad de resaltar los aspectos positivos y aunque nunca evité algún matiz crítico, más bien mis escritos fueron para visibilizar y aún celebrar las acciones y esfuerzos movilizadores contra el totalitarismo sanitario. En pocas palabras, a través de esas columnas siempre le di “para adelante” a las movilizaciones.

Ya comenzado el presente 2022, tuve la ocasión de participar presencialmente en el primer Rally, ya que había viajado a Uruguay como lo hago habitualmente al menos una vez por año. El mismo se realizó el sábado 29 de enero entre la Plaza Gomensoro en Pocitos, hasta el entorno del parador Kibón.

Pese a ciertas dificultades organizativas y algún conflicto previo en fechas cercanas, la sola realización de dicha marcha y acto fue un logro que me satisfizo particularmente al estar in situ y compartir vivencias con muchas queridas personas de la disidencia, algunas de las cuales conocí personalmente allí.

También escribí una columna donde está presente intensamente ese evento, en la misma línea editorial que las anteriores. (Ver enlace al pie; “Balance de viaje y conclusiones: la lucha continúa en este 2022, el camino es largo pero hay compañeras y compañeros para ir hasta el final.”)

Mirando retrospectivamente todo ese archivo y recreando mis afectos asociados, en el sentido de contribuir a los esfuerzos colectivos para resistir a la Plandemia y construir herramientas sociales para potenciar esa actitud de resistencia, puedo afirmar que todo el tiempo y energías dedicados a esa acción escritural (muchas horas), fueron hechos “por la unidad”.

En ningún momento de esa etapa se me ocurrió hablar de la unidad como consigna. Primero, porque a mi me resultaba obvia y natural esa manera de encarar el enfrentamiento a adversarios tan poderosos y segundo, porque aunque también veía parcialmente corrientes subterráneas o no tanto, de desunión, creí que la orientación estratégica más pertinente era no enfatizar ni ahondar en esto desde mis columnas, que aunque probablemente no demasiado difundidas, estaban dirigidas hacia toda la disidencia.

Sobre el último y más reciente Rally aún no había escrito, aunque sí lo hice en la previa, participando en la convocatoria con el mismo talante de darle apoyo, como siempre había hecho, aún conociendo que las circunstancias actuales no auguraban una gran asistencia.

Haré algún breve comentario ahora, aunque considerando que esa acción fue realizada más pensando en el “adentro” de la disidencia, que hacia el “afuera” de la sociedad en general, que es lo que yo hubiese pretendido, incluso en la elección del sitio de desarrollo.

Pienso que este último Rally por la libertad, en la Plaza de la Bandera de Montevideo, en un espacio ya conocido por su amplitud, pero también por su relativo alejamiento del mundanal ruido, estuvo diseñado con gran influencia de la ya convocada Primera Asamblea de la Disidencia.

De ahí que deliberadamente o inconscientemente, tanto algunas acciones previas de difusión, como su realización propiamente dicha tuvo un carácter atípico, en relación a la historia previa de estas movilizaciones.

La denominación en su nombre en lengua inglesa es Rally for freedom que significa “Marcha por la libertad”. Esto es lo que fueron todas las anteriores en Montevideo, recorridos a pie por varias cuadras de la ciudad hasta llegar al emplazamiento del acto.

Sin embargo el último Rally no fue tal, ya que solo hubo un acto, sin marcha precedente. Además, por la abundancia de discursos, casi se podría decir, en tono caricatural, que dió la impresión que hubo más oradores que público.

Aunque era fácilmente previsible una relativamente baja asistencia, por la tendencia decreciente de la capacidad movilizadora disidente, verificada desde fines del año pasado y comienzos del presente, alguna cosa de las propias acciones de convocatoria creo también contribuyeron a recortar aún más la asistencia.

Me refiero particularmente a un video, que se difundió por redes sociales, porque “era lo que había”, en el cual se muestran solo dos de los más mediáticos referentes, excluyendo a todos los demás conocidos y representativos de diferentes matices y agrupaciones.

Amén que los del video ni siquiera se hicieron presentes (salvo que yo no los hubiera visto en un par de transmisiones por internet que seguí en vivo), este material audiovisual promocional, es posible que haya alejado potenciales asistentes, al ver un sesgo tan evidente y no demasiado “unitario” en esa propaganda.

Prescindo de comentar los contenidos de la oratoria, por no extender demasiado este escrito y paso directamente a otra importante cuestión; la convocada Asamblea.

 

1era Asamblea de la Disidencia

Me parece patente que aunque en el momento de hacerse el acto en la Plaza de la Bandera, no se había difundido aún la fecha de realización de la Asamblea disidente, su futura efectuación estaba subyacente o sobrevolando.

Si nos ceñimos a la historia pública, dicha idea la verbaliza por primera vez la Dra. Laura Rodriguez en una transmisión en vivo por redes sociales e internet, en una instancia donde comparecieron varios participantes, unos abogados y otros comunicadores. Como mínimo común denominador de esa reunión, todos los presentes compartían una visión cuestionadora y crítica de la situación del país y mundial, que se produjo desde la emergencia sanitaria por la nueva enfermedad Covid-19 decretada por la OMS y rápidamente seguida por el gobierno uruguayo.

Aunque podría especularse si la propuesta de la Dra. en Derecho citada, fue una acto de espontaneidad sin conversar o coordinar previamente con otros actores, o no lo fue, la mayoría de los presentes (pero no todos) de esa instancia virtual, recibieron la proposición con entusiasta aceptación.

Ateniéndonos a los primeros pensamientos en voz alta de la portavoz, la propuesta “1era Asamblea de la disidencia”, que ya tiene fecha fijada y se llevará a cabo el 23 de octubre próximo, fue imaginada con fines político-electorales.

Ello no es solo una evidencia en ese primer discurso, sino que en otra aparición pública de la proponente junto al activista Marcelo Gomez Grecco, el tema electoralista estuvo a la órden del día.

También es fácilmente accesible la entrevista que ambos concedieron al programa sanducero La Salsa Mayor emitido por Efusiva TV a través de internet. En el transcurso de la misma su conductor Marcelo Espillar les preguntó sin anestesia, ¿que harían en un eventual balotaje en las elecciones de 2024, si como lo indican ahora las encuestas, el Frente Amplio obtuviera una votación mayoritaria pero sin llegar al 50%?

Los puso en un aprieto, del cual Laura Rodríguez intentó salir metafóricamente hablando de lodo: “Si nos metemos en el barro, tenemos que ensuciarnos” (cito de memoria), mientras Gomez Grecco fue más cauto, trasladando esa discusión al futuro.

Sin embargo esa mesura duró poco, pues días después en un intercambio que se hizo público en redes sociales, explicitó su intención de conquistar espacios de poder e incluso aspirando a coparticipar en un próximo gobierno, ¡ proponiendo los Ministerios de Salud Pública y de Agricultura Ganadería y Pesca, como apetecibles objetivos !

Holga decir que eso supondría, no solo la por ahora dudosa perspectiva de lograr una cuota de votos interesante, sino también negociar con quienes tienen las mayores probabilidades de llegar al gobierno, es decir o la coalición Frente Amplio o la coalición Multicolor, que actualmente tiene las responsabilidades gubernamentales ejecutivas.

Es de imaginar que vistas estas declaraciones, si se enteraron algunos de los muchos políticos “profesionales” de los partidos sistémicos, estrechamente alineados a las políticas autoritarias y despobladoras en Salud Pública, el Nuevo Orden Mundial y la Agenda 2030 (Frente Amplio, Partido Nacional, Cabildo Abierto, Partido Colorado, Partido Independiente, etc.) estarán deseando que aspirantes a dirigentes tan escasamente sutiles y hábiles en sus declaraciones, sean los que vayan a negociar con ellos en futuras componendas.

Pero distopías aparte, las interrogantes a formular pueden ser muchas y quedan abiertas a las reflexiones de los inteligentes lectores. Solo plantearé una de ellas, que me parece expresa una disyuntiva fundamental que va a estar presente en la asamblea.

¿Trabajar por seguir desarrollando la resistencia como MOVIMIENTO SOCIAL o apostar en un salto sin red a la POLITICA ELECTORALISTA TRADICIONAL ?

Creo que cualquiera de los políticos juntavotos tradicionales y baqueanos en lides electorales, desaconsejará jugar con las cartas a la vista, porque quien sueña en voz alta con el reparto de utilidades por la venta de las pieles, antes de cazar ninguna bestia, más bien corre el riesgo de transformarse en un piantavotos”.

Cierto es que luego hubo loables intentos de atemperar la cosa, introduciendo matices, como el carácter de agenda abierta de la asamblea y sus posibilidades de elegir entre distintas mociones.

No obstante, uno de los más conocidos referentes, quien apoya ahora la opción de desviar el volante hacia la dirección político – electoral, utilizó sus dotes comunicacionales para introducir elementos que diluyen, al menos algo, los ímpetus “conquistadores” de espacios de supuesto poder mediante votos y negociaciones.

Pero volver a mentar su original y profunda teoría política de la heladería, creo no fue una buena idea. Dicho pensamiento se sintetiza así: “Cuantos más gustos de helados haya en la heladería de la oferta electoral, más votitos se pueden juntar”.

Si esa idea la pensara un púber aún imberbe, nos mostraría estar comenzando a comprender la famosa ley de lemas del sistema electoral uruguayo. Pero tanto los partidos tradicionales blanco y colorado, que la inventaron hace larguísimas décadas para su beneficio, como el Frente Amplio después, son ya expertos en la utilización a su favor del rejunte de votos. En este ámbito no deja de ser admirable la evolución frenteamplista, que desde su primera comparecencia en 1971 bajo el lema del Partido Demócrata Cristiano hizo enormes avances en la comprensión de la ingeniería electoral, para llegar a conocerla y utilizarla en igualdad de condiciones que sus creadores.

Así que en el plano electoral vamos a jugar de visitantes y en cancha flechada (en contra nuestra). Lo que no significa tener que rehuir a jugar el partido y más adelante también me extenderé más sobre el mérito y mi apoyo a los cuadros chicos que han estado de nuestro lado.

Afortunadamente los muchos que no comulgamos con que el electoralismo se la única y más deseable canalización de nuestras energías vitales y creativas, ni que tampoco por sí mismo va a conducir a las soluciones y cambios radicales imprescindibles, no vamos a volver a comprar espejitos de colores aunque quienes los ofrezcan sean otras caras.

En este momento histórico donde genocidios y guerras muestran descarnadamente su poder mortífero y destructor es imprescindible ensayar y construir múltiples maneras de resistencia, tanto a nivel de país como en planos de supervivencia familiar y personal, poner todos los recursos en la cesta electoral puede ser suicida.

Me parece que también se han comenzado a oír otras voces en la disidencia, con diferentes perspectivas, aunque desconozco la amplitud de las resonancias en lo que respecta a la asamblea a realizarse.

Escuché hace un par de días un vivo por Facebook del compañero y militante de la causa Pablo Rottas, quien expresó apoyo a la idea asamblearia, pero pensando en la unión más por el lado social que electoral. Eso fue lo que yo entendí y espero pueda desarrollar y exponer mejor su visión en la instancia de deliberación.

En resúmen:

Seguramente una disyuntiva fundamental que se planteará y discutirá en la asamblea va a ser en sustancia: ¿En donde debemos poner nuestras principales energías? ¿En continuar desarrollando, organizando y apoyando iniciativas y acciones como movimiento social? o ¿Jugarnos las cartas hacia el campo político – electoral, metiéndonos en una cancha donde entraremos de visitantes, con viento en contra y con jueces de dudosa imparcialidad?

(Dejo para la 2da parte, que publicaré en algunos pocos días, discutir con mayor profundidad y desarrollar las metáforas de “Columnas” y “Azoteas” que introduje en el título general).

1 comentario en «Asamblea: ¿Columnas o azoteas?»

  1. El «votar por descarte» o el «votar en contra de» ha sido desde tiempo a una forma de cumplir con la obligación de voto y con la intención de «limitar los daños». Solamente recuerdo una votación de corazón y absoluta convicción: el plebiscito por el SI o el NO del año 1980. También fue mi debut en estas lides.

    LO que siguió después fue tristeza; el que se había mostrado líder estaba detenido, y los demás estaban sucios. Esto lo demostraron más tarde, ya funcionando las cámaras, cuando éste mismo, que no había participado del Pacto del Club Naval (como sí lo habían hechos TODOS los otros y sus partidos), se vio obligado – según su convicción- a apoyar la infame Ley de Caducidad para preservar la «democracia», mientras que el FA escondía su mano traidora con la que había firmado el Pacto.

    En definitiva: fue el reino del ASCO. El mismo «reino» en el que seguimos, pues las MENTIRAS de ayer, los secretos, las trampas, los engaños sucedidos, no han dejado más que aire contaminado.

    En ese aire contaminado e irrespirable se mueven las masas como los barra brava del fútbol, apoyando a uno u otro de los pre-elegidos, pre-aprobados, permitidos, y denostando al contrario.

    Éste es el panorama, que no comienza con la plandemia sanitaria, ni termina con ella.

    La cuestión no es, entonces, tanto acerca de «si camino electoral» o «camino social». NO. La cuestión es si HABRÁ PERSONAS PROBAS y CON IDEAS que sean capaces de abrir camino. Y esto no está surgiendo del panorama actual de la así llamada «disidencia», que se está arrastrando en el barro de los insultos, las habladurías, los reproches mutuos, los rumores transformados en hechos fehacientes…. y en donde TODO ESTO habla más de quienes los están haciendo, que lo que pudiera hacer la cantidad de … votitos.

Deja un comentario