COLUMNA
Uruguay

Evaluar para seguir construyendo estrategias de supervivencia.

Leonel Elola Verocay
Licenciado en Psicología
NO+MENTIRAS 31/3/2022

Durante los últimos 10 días de marzo se cumplieron dos años de la Plandemia y hubo un referéndum donde se ratificó la Ley de urgente consideración en Uruguay (LUC). Puede ser oportunidad para evaluaciones, o por lo menos para dejar planteada la necesidad de mirar reflexivamente y críticamente lo sucedido, para planificar estrategias de futuro.

Las evaluaciones son momentos donde uno se detiene para hacer un análisis crítico y reflexivo. En el campo de la pedagogía y la enseñanza al cual estuve vinculado durante décadas, son temas de continua investigación y discusión, a la vez que se practican con diversas modalidades.

Creo que también es cierto que para el ciudadano común, evaluar le suena como un procedimiento técnico o especializado, me parece que difícilmente una persona cuando se despierta un domingo de mañana se diga: “voy a hacer una evaluación de la semana que pasó” o sobre fin de año se plantee tomarse un tiempo para evaluar el año que está terminando (aunque de hecho, quien más quién menos, casi todos lo hacemos)

Lo cierto es que cuando se cierra un ciclo o culmina un determinado proceso marcado por algún mojón temporal (fin de año es un buen ejemplo) se produce un momento propicio para hacer lo que dijimos en la primera oración: analizar críticamente y reflexionar sobre lo recientemente pasado.

En Uruguay en los últimos diez días de este mes de marzo que se está cerrando, hubo dos puntos temporales que pueden propiciar evaluaciones: se cumplieron dos años de la “declaración de emergencia sanitaria” gubernamental por la presunta difusión mundial del esquivo “virus” SarsCov-2 y la enfermedad asociada a este, Covid-19. Es decir el lanzamiento “oficial” de la Plandemia en tierras charrúas.

Por otra parte el pasado domingo 27 de marzo se realizó el referéndum contra la Ley de urgente consideración (LUC), dispositivo legislativo emblemático del gobierno presidido por Luis Lacalle Pou y de un conjunto de partidos que apoyan al presidente y participan de la función ejecutiva (usualmente denominada en los medios de comunicación, coalición multicolor).

Entre las varias interpretaciones que se le dieron a las mismas, más allá de su cometido objetivo de derogar o ratificar la ley puesta a consideración en la votación, algunos analistas, politólogos y cientistas sociales, consideraron que dicho evento electoral podría considerarse como una elección de mitad de mandato.

Los resultados ya están a la vista y me voy a ocupar de realizar algunas apreciaciones, tanto porque yo me involucré explícitamente eligiendo y apoyando activamente una opción (el voto anulado), como porque también los efectos de la consulta electoral van a influir muy directamente en cómo se sigan desarrollando las políticas plandémicas en Uruguay.

Evaluando alternativas disidentes

Tanto por mi formación y actuación profesional en el campo educativo, como por conocer empíricamente diferentes problemáticas relacionadas con las evaluaciones, unos días antes del domingo, escribí en mi Facebook personal un posteo donde dejé planteado por escrito algunos puntos para luego discutir evaluativamente, una vez conocidos los resultados de la consulta popular. Esta práctica, que no se realiza con la frecuencia que sería recomendable, permite discutir con fundamentos e incluso objetivar ciertos elementos, para así desmontar las confusiones causadas por demasiadas interpretaciones interesadas, que solo prenden que la realidad se ajuste a sus narrativas, aunque los hechos las desmientan.

Transcribo mi post en Facebook, del viernes 25/3/2022:

“Para la evaluación del lunes 28 de marzo.

Mis fundamentos no son fruto de camiseterismos, ni improvisaciones o andar buscando donde calienta más el sol, antes de decidirme (como he visto en algún compañero de la disidencia).

Tienen una base de análisis político racional y con enfoque científico-social. Por lo tanto, puedo plantear algunos puntos de pronóstico como referencia para evaluar los resultados, de acuerdo a la perspectiva que propuse.

1) El voto anulado es mayor al 2%. Esto es un indicador objetivo y sirve para comparar con antecedentes históricos.

2) El voto anulado es mayor al voto en blanco. Lo mismo que el punto anterior. Con el condimento que yo creo que el voto en blanco es un voto cínico, la peor opción para alguien que se considere disidente.

3) El porcentaje de diferencia entre la papeleta ganadora y la perdedora es chico. Esta diferencia también permitirá hacer una comparación aproximativa entre dicho márgen y una estimación cuantitativa del voto del «espacio disidente»

(Aunque lamentablemente, la falta de coordinación y maduración organizativa no permitió evitar la gran dispersión de actitudes y votos de la Resistencia política al sistema bicéfalo pero con una agenda en común.)”

Estos breves párrafos están escritos y pueden consultarse en su fuente original y no es necesario ir a ver ningún “Vivo” y perder tiempo buscando en qué minuto se dijo tal o cual cosa.

Con este material lo suficientemente claro y explícito ya tengo una parte importante de la evaluación avanzada.

Punto 1 – Se cumplió con creces. El voto ANULADO llegó aproximadamente al 3,6 % de los votos emitidos, con nada menos que 82.461 votantes por dicha opción.

Punto 2 – Se cumplió con holgura. Los votos en blanco fueron el 1,3 % por lo cual los votos anulados fueron 2,8 veces más que los votos en blanco, es decir casi los triplicó.

Punto 3 – Se cumplió con una enorme aproximación a lo predicho.

Según el escrutinio final el NO obtuvo el 50 % de los votos válidos y el SI un 48,7 %. La diferencia entre una papeleta y la otra es de tan solo un 1,3 %

No tengo la intención ahora, en el desarrollo de la presente columna, de profundizar en todas las interpretación y las significaciones estratégicas en Uruguay, desde el punto de vista de la disidencia y resistencia, tanto a las políticas plandémicas como a los propósitos del espectro multipartidario seguidor de la Agenda 2030 y el proyecto globalista occidental también conocido como NOM (Nuevo Orden Mundial).

Aunque visto que los tres objetivos que esbozé se cumplieron netamente, anticipo que desde el punto de vista estratégico el balance en cuanto Masa Crítica de la disidencia es, sin ninguna duda, prometedor.

La Plandemia continúa y nosotros debemos resistir construyendo

Tampoco se puede analizar y evaluar todo el desarrollo de la Plandemia en Uruguay en unos pocos párrafos. Pero si resaltar algunos aspectos importantes.

Una primera constatación es que la Plandemia no ha terminado y aunque pueda pasar a un segundo plano va a seguir latente durante un tiempo indefinido, que puede ser largo.

Es decir, lo que va a continuar instalado ominosamente dentro del imaginario social son las políticas plandémicas.

Que no se haya levantado por el parlamento la situación de Emergencia Sanitaria es un signo. Incluso reconociendo el presidente que desde el punto de vista sanitario no hay fundamentos para su continuidad, igual se prorroga, con un cuestionable argumento relativo a fondos y recursos financieros, esto es, por razones de plata.

A pesar que las inoculaciones experimentales contra Covid-19 son un histórico fracaso científico, por su ineficacia y las terribles consecuencias sobre la salud de la población por los efectos adversos, de una magnitud y amplitud que no tiene precedentes en toda la historia de las vacunas en medicina, en Uruguay no se ha detenido su aplicación.

Pero no solo que no se ha detenido, sino que se sigue preparando el terreno y planificando nuevas inoculaciones. No en vano hace unos días se hizo público y nos enteramos, que el funcionarios gubernamentales estuvieron reunidos con un representante regional de Moderna, otra de las farmacéuticas que producen inoculaciones con la tecnología de ARN mensajero. Vinieron a ofrecer sus productos farmacéuticos al MSP, incluyendo algunas inyecciones para una posible aplicación en bebés. (Ver en enlace al final un artículo sobre las capacidades de premonición de Moderna)

La ideología vacunatoria, aunque algo debilitada, sigue operando y sus personeros actuando y esperando nuevas ocasiones para pasar a primer plano. ¿Acaso alguien puede dudar que si en años próximos la OMS decreta una nueva «pandemia», un gobierno uruguayo multicolor o frenteamplista, va a instalar un Gach 2da parte, incluso con muchos de los mismos que ya estuvieron realizando su faena con el Covid-19?

Adicionalmente los efectos adversos van a seguir emergiendo y ya se comienzan a ver algunos en el mediano plazo. La sobremortalidad de más de 9.000 uruguayos durante el 2021 no ha sido debatida ni explicada por las autoridades competentes. Tampoco el sistema político partidario, demasiado ocupado en campaña por la votación del referéndum, se ha ocupado con la seriedad debida, de un hecho tan visible y relevante.

Por lo tanto, la parte de la sociedad que somos la disidencia y resistencia al autoritarismo sanitario, a la ciencia instrumentalizada para fines ideológicos y a la política sometida y/o sobornada por intereses ajenos al real interés nacional, no podemos esperar autorectificaciones de un sistema que actúa deliberadamente por fines egoístas personales y sectoriales y no ha sido depurado.

No queda otra que continuar construyendo organización a partir del creciente campo de la disidencia. Esta pasada instancia electoral del referéndum, al menos ha servido para tener una noción cuantitativa aproximada, de la posible extensión del movimiento social cuestionador.

Sería un error interpretar que todos los que eligieron votar ciertas opciones que no eran el SI o el NO, o los que se abstuvieron de hacerlo, son parte de la disidencia.

Pero si es evidente que hay un campo potencial de varios cientos de miles de ciudadanos que no estamos conformes ni acompañamos dócilmente el estado de las cosas en Uruguay.

También hay unas cuantas decenas de miles, que considero se expresaron principalmente por el voto anulado, pero también muchos que no fueron a votar o lo hicieron en blanco, que constituyen una base significativa para seguir desarrollando iniciativas de resistencia.

Estrategias de supervivencia

Probablemente el aflojamiento de la presión de la dictadura sanitaria, sumado al rechazo por el agobio de las medidas liberticidas plandémicas y las propias pulsiones de vida de la sociedad, nos llevan transitoriamente a perder de vista un asunto fundamental de esta época histórica que nos ha tocado vivir.

Estamos luchando por nuestra propia supervivencia y la de nuestros descendientes. La estrategia de despoblación del planeta, de represión y segregación, no se ha modificado por parte de las élites. Por lo tanto, todas las acciones organizativas deben tener en consideración esas determinantes.

Ya hay en desarrollo distintos proyectos tanto en lo educativo, como en el campo de la salud, el cultural, los intercambios materiales y de saberes. Aunque estén más o menos estructurados y avanzados hay que apoyarlos en la medida de posibilidades y necesidades de cada persona y familia de la disidencia.

También en lo que hace a las dimensiones institucionales y políticas es necesario construir y organizarse.

En el terreno político partidario es también imperativo sumarnos y ya hay algunas iniciativas en curso, pero allí el riesgo principal, de hecho ya se ven indicios, es reproducir los modos de funcionamiento convencionales con todos sus vicios y podredumbres.

No tendría el menor sentido, salvo para acrecentar las vanidades o patrimonios de unos pocos, dedicar energías para producir más de lo mismo.

Por lo tanto pienso que en la prácticas políticas de la disidencia, hay que hacer esfuerzos por generar modos de funcionamiento acordes a los cambios sociales que aspiramos. Es una tarea enorme, porque primero o simultáneamente deberíamos discutir y aclarar colectivamente que sociedad nueva deseamos y esas definiciones nunca han sido de fácil solución en el pasado.

Pero sin embargo, conociendo las propuestas del Foro Económico Mundial y quienes están detrás de eso, el proyecto y la ejecución hasta ahora del Nuevo Orden Mundial (principalmente con centralidad anglosajona estadounidense y europeo occidental) y la Agenda 2030 globalista, tenemos muchas referencias para saber qué es lo que no queremos.

El espacio social y político para un 3er Frente de resistencia al globalismo en Uruguay, representado por los dos bloques que se disputaron por el SI y por el NO el pasado referéndum, aunque incipiente por su aún escasa organización y coordinación, está allí y bien viviente.

No habría que perder de vista lo que motivó el surgimiento más o menos espontánea del movimiento disidente; estamos peleando por sobrevivir y solo se puede ganar esta guerra inventando nuevas herramientas a partir de lo que ya está dado.

3 comentarios en «Evaluar para seguir construyendo estrategias de supervivencia.»

  1. RESULTADOS FINALES REFERENDUM LUC:
    Habilitados para votar: 2.684.131
    Votos emitidos: 2.298.937
    Porcentaje de votación: 86 % de los habilitados.

    Referéndum Ley Nro 19.889
    Votos por el SI 1.078.425
    Votos por el NO 1.108.360
    Votos en blanco 29.121
    Votos ANULADOS 82.461 3,6 % del total de votos emitidos.
    Observados rechazados 570

    Suma de Votos emitidos: 2.298.937
    Porcentajes finales sub-totales en porcentajes: SI = 48,67 %
    NO = 50 %
    en blanco = 1,31 %

    TOTALES (redondeados) NO = 51,3 %
    SI = 48,7 %

  2. Muy buen análisis total de la situación, que es muy necesario realizar y tener presente y actualizado.
    Solamente la información correctamente analizada puede proveernos de un «Weltbild», una imagen del mundo, desde la cual se puede proceder a tomar decisiones tanto personales como sociales.

  3. Leí hoy viernes 1ero de abril, entrevista al senador Manini Ríos en el periódico digital «La Mañana» del 30/3/2022. En una de las preguntas el periodista César Barrios dice: «Hubo una suma considerable de votos anulados y en blanco ¿A que cree que se debe?»
    El ex general responde : «Es gente disconforme con el gobierno y la oposición. Y marcó esa disconformidad anulando el voto. El voto en blanco tenía otro mensaje implícito. Era una especie de apoyo pero condicionado».
    Son diferentes mensajes que trasmite cada opción al resto de la sociedad, porque no me parece que la interpretación de Manini sea errada.

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