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Licencia para matar

Steve Kirsch
Steve Kirsch's Newsletter (https://stevekirsch.substack.com/) 6/3/2022

Mientras la guerra entre Rusia y Ucrania sirve a los medios masivos de comunicación para orientar las miradas (y los miedos) hacia allí y desviarla de la devastación en la salud pública causada por multinacionales farmacéuticas y gobiernos, cada vez se acumulan más evidencias de la inseguridad y letalidad de las inoculaciones experimentales contra Covid-19, que son responsables de cifras de muertes y personas con secuelas graves, inmensamente mayor a las víctimas de esa guerra real con armas convencionales. Este artículo de Steve Kirsch, si bien está centrado en la realidad de EE.UU, muestra un catálogo de 12 categorías de evidencias, varias de las cuales se vienen percibiendo desde hace cierto tiempo y otras más recientes, como el punto 8, que hace referencia del documento de Pfizer donde declara miles de efectos adversos diferentes, muchos de alta gravedad, detectados en sus ensayos clínicos y que hasta hace poco tiempo permanecían “secretos”. También hace referencia a los recientes descubrimientos experimentales sobre la posibilidad cierta que el ARN mensajero se pueda transcribir como ADN en células de los receptores de las inoculaciones experimentales. También sugiere algunas líneas de acción basadas en sus propias experiencias y la necesidad de responsabilizar penalmente a los responsables de todo este histórico, inmenso y criminal despropósito científico y social.

Lo más frustrante de esta pandemia es que no hay duda de que las compañías farmacéuticas han matado a más de 150 000 estadounidenses, pero nadie con la autoridad para detener estas vacunas quiere hablar sobre la evidencia. El programa de vacunas se lleva a cabo con el pretexto de salvar 10 000 vidas (el ensayo de fase 3 de Pfizer mostró que el medicamento salvó aproximadamente una vida de COVID por cada 22 000 personas vacunadas por completo contra las variantes de COVID existentes hace más de 1 año), pero nadie realmente quiere mirar el exceso de mortalidad por todas las causas causado por las vacunas (también conocido como “el daño colateral”).

¿Existe una causa de acción viable para detener algo de esto? No lo he encontrado. La ley protege a las compañías farmacéuticas ya todos los asociados con el proceso de vacunación de toda responsabilidad. Básicamente tienen una licencia para matar.

El CDC debería ser criminalmente negligente por no reconocer las señales de seguridad obvias. Sin embargo, debido a que son una autoridad en la mente de la corte, no pueden hacer nada malo. Aquí hay una defensa de «mentes razonables pueden no estar de acuerdo» y nuestros tribunales creen que los CDC tienen mentes razonables. Entonces, ¿cómo puede haber negligencia cuando las mentes razonables no encuentran una señal de seguridad? Es el crimen perfecto. Literalmente puedes salirte con la tuya.

Las personas están siendo asesinadas pero nadie está siendo acusado de un crimen. ¿Hay algún fiscal de distrito o fiscal estatal o federal que pueda encontrar una causa de acción viable?

No hay duda al respecto: las empresas de vacunas tienen licencia para matar. Pueden matar a tantas personas como quieran y nadie en Estados Unidos los detendrá. Todo es perfectamente legal

La evidencia

La evidencia del daño se ha estado escondiendo a simple vista, incluyendo:

1) Una tasa estimada de eventos adversos notificables del 20 % de las personas completamente vacunadas (hay más de 200 millones vacunados, 1 millón de informes de VAERS y VAERS se informa solo uno de 41 casos).

2) Una muerte estimada debido a la vacuna de más de 150.000 estadounidenses.

3) Los embalsamadores de cadáveres informan que hasta el 93 % de los casos tienen coágulos sanguíneos reveladores asociados con la vacuna.

4) La sangre antes/después de la vacunación es visualmente muy diferente.

5) Tasas de miocarditis de hasta el 2% (Monte Vista Christian School y una conversación privada con un médico del Departamento de Defensa)

6) Tasas de daño neurológico de hasta el 4,5% (encuesta del Ministerio de Salud de Israel).

7) Un mínimo del 30 % (estudio de Peter Schirmacher) al 93 % (estudio de Bhakdi) de muertes posteriores a la vacuna atribuidas a la vacuna.

8) Una encuesta posterior a la comercialización (Post-marketing survey) divulgada por Pfizer que es bastante consistente con los informes de datos de VAERS (en VAERS ya conocíamos miles de tipos de eventos adversos).

9) Una estimación de muertes y URF (subregistros de efectos adversos) realizada por Joel Smalley utilizando datos de muertes en Massachusetts que confirma números anteriores. ¡Joel calculó un URF de 41, coincidiendo exactamente con el mío! También calculó un número de muertes por millón de dosis (dpmd) de 945, que es incluso más alto que el 411 dpmd calculado por Mathew Crawford.

10) El artículo de Skidmore, “¿Cuántas personas murieron por las vacunas de Covid-19? Una estimación basada en una encuesta de la población de los Estados Unidos”, que estimó un exceso de 294,000 muertes por la vacuna.

11) Estimación de datos de la compañía de seguros alemana realizada por Mathew Crawford que arroja una estimación de 120,000 muertes en los EE. UU. causadas por las vacunas.

12) Informes anecdóticos preocupantes

Más recientemente, ahora también tenemos evidencia de transcripción inversa in vitro, lo cual es preocupante porque los CDC nos aseguraron que esto no podría suceder. No conocemos las tasas in vivo. En términos sencillos, en experimentos de probeta, parte de la secuencia genética de la vacuna se envía de regreso a nuestro ADN, lo que es extremadamente preocupante para todos porque se suponía que eso no debía suceder. Es importante tener en cuenta que todavía no estamos viendo la transposición real de la espiga de ADN en el genoma del huésped/humano, donde esto puede alterar permanentemente el genoma humano y probablemente no en el buen sentido. (¿Creo que será demostrado/probado? Probablemente lo sea. Ya nada me sorprende).

En lugar de detener las vacunas mientras se investiga esto, por supuesto hacemos lo contrario y alentamos u ordenamos dosis de refuerzo adicionales. Es aún más trágico cuando las escuelas y universidades se lo están haciendo a nuestros hijos (ellos lo llaman «proteger» a nuestros hijos).

Un punto final es que tengo una apuesta abierta de U$ D 1 millón de que más de 1,000 personas han muerto por estas vacunas, lo que las convierte oficialmente en la vacuna más mortal en la historia de los EE. UU. y demasiado insegura para usar.

El objetivo de la apuesta es demostrar que nadie en el mundo tiene la más mínima confianza en que las vacunas son realmente seguras. De lo contrario, tomarían mi dinero en una apuesta «segura».

¿Cómo responsabilizamos penalmente a estas personas?

Parece bastante claro que las personas a cargo nunca dejarán de matar personas voluntariamente.

¿Hay alguna manera de responsabilizar penalmente a estas personas? Esa parece ser nuestra mejor opción.

Se necesitará una reeducación masiva, y eso parece difícil ya que los principales medios de comunicación se dedican a apoyar la narrativa falsa.

Tenemos que “despertar” a millones de personas: aquí hay algunas formas de hacerlo.

Aprendí algo el jueves de un médico de cabecera que fue
alucinante para mí: la reeducación es posible. Ella sola pudo recuperar el 96% de su base de pacientes y ponerlos en el camino correcto (el otro 4% decidió dejar la consulta). La reeducación más rápida tomó solo 90 minutos de “Estoy aquí para responder a todas sus preguntas sobre lo que les acabo de decir sobre las vacunas”. El más largo tomó muchas horas.

El esfuerzo fue exitoso por dos razones:

1) Ella tiene credenciales como profesional de la salud de confianza (un médico), y

2) había una relación de confianza preexistente (la doctora estaba poniendo a prueba a sus propios pacientes, no a los pacientes de otra persona).

La segunda parte fue fundamental para su éxito. Ella no sabe cuán crítica fue porque no es como si otros médicos la llamaran y le pidieran que despertara a sus pacientes.

Así que ese es un enfoque, educar a los médicos en masa y hacer que los médicos despierten a sus pacientes.

Un segundo enfoque es focalizarse en médicos despiertos como líderes de opinión a los que les quedan algunas habilidades de pensamiento crítico.

Un tercer enfoque es despertar grandes audiencias que pueden impulsar el cambio. Creo que los campus universitarios como Harvard, Stanford, MIT, etc. son candidatos potenciales para este enfoque. Tendremos que probar esto varias veces y ver qué sucede.

Puedo decirles que la mayoría de los jóvenes en los campus universitarios están «hipnotizados” en este tema. Si se comunica con la mayoría de los periódicos estudiantiles sobre estas cuestiones, es poco probable que le devuelvan la llamada. Si llama al Chicago Thinker y tiene la suerte de hablar con un miembro del personal despierto como Eden Negussie o Daniel Schmidt, obtendrá una cálida recepción (alrededor del 50% del staff allí está despierto). Si llama al periódico estudiantil oficialista (The Chicago Maroon) y habla con Irene Qi, está perdiendo su tiempo y el de ella.

Un cuarto enfoque es crear un nuevo canal de medios alternativos centrado en exponer historias que los principales medios se niegan a informar con precisión. Podría incorporar voces de fuentes como Sharyl Attkisson, Kim Iversen, The Highwire, The Epoch Times, The Expose, The Stew Peters Show, etc. Me encanta el eslogan de Sharyl: SUJETOS INTOCABLES. INFORMES SIN MIEDO Y NO PARTIDISTAS. ¡Exactamente! Necesitamos toda una red como esta.

Un quinto enfoque es responsabilizar a los funcionarios públicos y exponerlos públicamente como perjudiciales para la salud pública al promover la vacunación, el uso de mascarillas, etc. Esto es casi imposible de hacer para la persona promedio porque estos funcionarios públicos nunca responden ninguna pregunta del público. son serviles. Incluso el senador estadounidense Ron Johnson no puedo lograr que la directora de los CDC, Rochelle Walensky, responda algunas preguntas simples. La mayoría de los miembros del consejo de la ciudad son deferentes con el funcionario de salud pública local y nunca hacen preguntas difíciles.

La forma en que ganaremos esto no es a partir de una sola idea o estrategia. Está en todos nosotros involucrarnos para hacer una diferencia en nuestra comunidad. Somos millones y estas son solo algunas ideas.

¿Qué estás haciendo hoy para marcar la diferencia?

2 comentarios en «Licencia para matar»

  1. Muy bueno tu aporte RB, es muy oportuno tu recuerdo de de esa organización de medicos «por la prevención de la guerra nuclear» y su silencio ante la Plandemia. Pero la justificada crítica al gremio médico parece que se está extendiendo por distintos países del mundo. Ayer en el periódico español ABC se publicó una buena columna con duros cuestionamientos en el mismo sentido de tu comentario. Hemos puesto el enlace en el canal de Télegram de NO+MENTIRAS y es el siguiente:
    https://www.abc.es/xlsemanal/firmas/juan-manuel-de-prada/medicos-televisivos-juan-manuel-de-prada.html

    Aprovecho para un comentario de la traducción del artículo «License to Kill». El autor utiliza un neologismo «redpill» que yo traduje como «despiertos», ya que es una referencia a las pastillas rojas de la película «Matrix» (justamente que yo lo he mencionado en una columna reciente por la taza de «Pastillas para despertar!). Esto se confirma ya que en una oportunidad, para designar personas que aún están creyendo y siguiendo el falso relato oficial, también utiliza la otra pastilla de la película, la azul, «bluepill». En ese caso en lugar de «dormidos» que sería lo opuesto a despiertos, preferí traducir como «hipnotizados», porque me pareció más ilustrativo del sentido de la frase.

  2. Resultan interesantes el enfoque y las propuestas de acción para el medio norteamericano. Tendremos que analizar su plausibilidad en nuestro país, con apenas 3,5 millones de habitantes, donde el conocido «boca a boca» ha sido apabullado por la propaganda de los medios, que han conseguido «demonizar» a nuestro vecino, a nuestro conocido, al familiar que tiene el valor de oponerse y HABLAR en contra de esta farsa.
    Por lo pronto, hemos visto que son MUY pocos los médicos que han hablado y actuado en consecuencia. No sabemos cuántos médicos y sanitarios en el Sistema de Salud están «despiertos» (como dice el artículo), porque no tenemos idea tampoco cuántos callan por no poner en juego su fuente de empleo. Sabemos, sí, que mucho menos hablarán los docentes universitarios, cuidando su «grado» en el escalafón, puesto que hay que tener en cuenta que prestigiosos Profesores y médicos han tomado la posta para imponer con su autoridad este experimento.
    Sin la aceptación a-crítica del cuerpo médico y sanitario, nada de esto hubiera sido posible. Me sigo preguntando que fue de los IPPNW (International Physicians for the Prevention of Nuclear War- Médicos Internacionales por la Prevención de la Guerra Nuclear, que ganó el Premio Nobel de la Paz en 1985). SE reunieron en Ginebra (Suiza) en diciembre de 1980 tres prestigiosos Profesores americanos y sus pares soviéticos, y declararon conjuntamente que, enfrentados a las consecuencias de un enfrentamiento atómico, los médicos y sanitarios nada podrían hacer.
    En su 10° Congreso (1991) publican la «Declaración de Estocolmo», donde se puede leer: «En tanto médicos, nos enfocamos primero en los síntomas más agudos de un planeta fracturado, sonando la alarma de que la Humanidad se encontraba al borde de un desastre terrible».
    Hasta el día de hoy NO se han pronunciado sobre esta situación catastrófica para millones y millones de seres humanos. LOS MÉDICOS que se habían enfrentado a la amenaza nuclear callan hoy. Sin embargo, también se trata de seres humanos, y el armamento no es precisamente «nuclear» en sentido convencional, aunque sus efectos sean aún más devastadores porque son a nivel planetario.
    En el momento clave de la historia humana, cuando su propia existencia está en peligro, la profesión médica no solamente hace OMISIÓN de asistencia humanitaria, sino que se pliega corporativamente al mayor engaño al que hemos sido sometidos, traicionando vilmente su vocación HUMANISTA.

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