COLUMNA
Suiza

Suiza al filo de la navaja

Andrea Vega Torrens
NO+MENTIRAS 26/12/2021

Desde Suiza, donde reside desde hace 20 años, la columnista uruguaya nos ofrece una síntesis de la situación del país alpino, que no es exactamente el "Uruguay de Europa", aunque tal vez en algún aspecto pueda aún vislumbrarse la antigua semejanza.

Información general.

La Confederación Suiza cuenta con 8,5 millones de habitantes y cuatro regiones donde se hablan cuatro idiomas (alemán, francés, italiano y romanche). La unidad de estas diferencias étnicas está dada por los valores comunes de: federación, democracia directa y la simbología de la cultura alpina.

En la identidad de este pueblo se encuentra el principio de neutralidad militar y política.

El ejército está formado en un 95% por los ciudadanos y solo el 5% restante son militares profesionales.

El aspecto más importante de la vida política es el sistema de democracia directa, donde el pueblo tiene un permanente control sobre sus representantes por medio de la vía referendaria con la cual la población puede oponerse (por ejemplo) a una ley adoptada por el Parlamento, el otro instrumento de derecho, son las iniciativas populares.

Este sistema de democracia otorga a la población una sensación tan grande de respaldo, confianza y seguridad que raramente está en su espíritu desconfiar de sus gobernantes.

COVID-19 guerra de información.

Suiza no escapa a esta guerra mundial de información en la que los medios masivos de comunicación han recibido altas subvenciones económicas y donde se pueden escuchar siempre los mismos tres médicos que repiten continuamente el discurso oficial sin que los periodistas cuestionen. Además de esos tres médicos funcionales podemos escuchar también, a los integrantes de la Task Force (Gach uruguayo) defendiendo las pociones inyectables elaboradas por los laboratorios para los que han trabajado o trabajan.

La disidencia.

En Uruguay ya se había realizado la primera “Caravana por la Verdad” cuando en Suiza aparecían tímidamente algunas voces disidentes de profesionales (médicos, abogados, antropólogos) sin conflictos de interés, contrarrestando la información oficial.

Denunciando que en Suiza durante la pandemia y antes de la inoculación habían fallecido menos personas que en los años anteriores y que esas personas fallecidas pasaban la edad de expectativa de vida para el pueblo suizo (82 años).

La línea de acción ha sido principalmente acciones concretas como: envíos de cartas a instituciones involucradas (hospitales, escuelas, residenciales para personas mayores, gobierno etc) contra el uso de mascarillas, inoculación, pase sanitario… movilizaciones masivas en las calles… sin lograr cambios.

¿Si lo dice el Oficio Federal así es?

Claro está que no para todo el mundo, es por ello que el pasado 28 de noviembre se realizó un referéndum sobre la Ley Covid con el énfasis en el pase sanitario. En tiempo récord se juntaron las firmas necesarias para su realización. Finalmente, la Ley Covid salió por un 60% de la población a favor del pase sanitario.

El poder lo tiene el pueblo, pero es que el pueblo hace confianza en sus gobernantes y en su sistema de organización social. Es así que tanto en la calle como en el trabajo se puede oír: “Si, la OMS dijo, pero el Oficio Federal no dice lo mismo y hay que cumplir los protocolos” “Las medidas son incoherentes pero.. hay que cumplirlas” Y yo agrego claro, porque es más fácil dejar que un estado poderoso decida por vos que crecer, madurar y responsabilizarte de tu vida. Es más fácil creer en el estado de bienestar, es más fácil creer que el sistema creado por los antepasados si ha funcionado hasta el momento no hay razón que no continue de la misma manera y creer que los gobernantes no serán capaces de violarlo.

¿Y si el Oficio Federal no lo dice por TV no existe?

El contrato liberticida con GAVI donde consta que no tienen ninguna obligación tributaria con el estado suizo y cuentan con todos los privilegios como si de un estado se tratara, no ha sido publicado en los medios de comunicación.

Las estadísticas que figuran en el sitio oficial del Oficio Federal donde se expone por ejemplo la cantidad de inoculados hospitalizados o cantidad de denuncias de efectos adversos como consecuencia de las inoculaciones, tampoco son conocidas por aquellas personas que se “informan” en los medios masivos, ya que las mismas autoridades que realizan esas estadísticas no lo declaran en los medios.

Después de un año de haber comenzado con la inoculación, La Tribuna de Ginebra se anima a publicar información oficial:” También los vacunados van a cuidados intensivos” y en el cuerpo de la noticia hablan de un 45%. A tener en cuenta, para los hospitales vacunados son aquellos con las tres dosis, sin embargo, en las estadísticas de “vacunación” si bien existen distinciones entre cantidad de dosis recibidas todos cuentan cómo “vacunados”. ¿Esto querrá decir que ya no se puede tapar el sol con un solo dedo?

Con respecto a la calle y los privilegios otorgados por el pase sanitario si una persona se inoculó dos veces, (como si de un juego de sociedad se tratase), vuelven a la casilla de partida como si de “antivacunas” se tratase.

Últimas medidas “sanitarias”.

Pocos días después de haber obtenido el apoyo del 60% del pueblo para instaurar el pase sanitario, el Oficio Federal declara las nuevas medidas.

Implementación de la regla “2G +” quiere decir “vacunado” o que se haya curado de la enfermedad. Esas personas adquieren el derecho al ocio y la cultura.

Los test PCR son aceptados para actividades tales como la educación o algunos sectores laborales. Si no se manifiestan síntomas el test es pago por el demandante, la seguridad de salud no se hace cargo. La tercera dosis es recomendada a partir de los 16 años una vez que hayan pasado tres meses de la última inoculación y no ya seis meses como con las dos primeras pociones. Reuniones privadas, tienen derecho a reunirse diez personas y se recomienda hacerse un autotest (para estar seguro).

Las últimas cifras publicadas son del 23/12/21 ya que el Oficio Federal no nos quiere poner presión publicando las cifras durante las fiestas.

11.451 casos (PCR positivos), 15 fallecimientos, 154 hospitalizaciones.

Por último, me gustaría dejar unas cifras, sobre la intención de inocular a los niños a partir de 5 años: 35% a favor, 13% no sabe y 52,1% se opone.

Conclusión que no concluye.

Si bien hace casi 20 años vivo en Suiza y me he integrado a esta sociedad, siempre seré extranjera. No puede ser de otra manera.

Tiro como conclusión que los derechos individuales consagrados por la constitución de este país no están siendo respetados y esto acerca a esta potencia económica a la realidad de un país en vía de desarrollo. Un mismo discurso, una misma lógica, las mismas medidas de enfriamiento con respecto a las relaciones humanas. Quiebre de la sociedad y sus valores fundamentales por medio de la segregación, estigmatización, culpabilización sobre aquellos que ejercemos el derecho que la ley nos otorga.

No concluye porque a esta historia la estamos escribiendo entre todos al filo de la navaja.

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1 comentario en «Suiza al filo de la navaja»

  1. El «reloj suizo», todo funciona a la perfección. Un pueblo que se acostumbró a «medir» la historia como se mide el tiempo: en horas, minutos, segundos.
    El título es excelente: ¿será la intención con respecto a los niños lo que determine de qué lado de la hoja de la navaja se decantará este pueblo? Ojalá sea así!!!!

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