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Uruguay

Las culpas que nadie debería cargar

Grupo de Ciudadanos de Paysandú, Uruguay.
El Telégrafo. 3/10/2021

Un grupo de ciudadanos sanduceros de reciente conformación, que no aceptan participar de las inoculaciones contra Covid-19, publicó una carta "solicitada". En las páginas del diario local de larga tradición "El Telégrafo", fundamentan su clara posición.

Somos integrantes de un grupo de ciudadanos recientemente conformado en nuestro departamento, que optamos por no participar del experimento génico mal llamado vacuna. Aunque se nos ha querido acusar de anti-vacunas, terraplanistas, conspiranoicos, todos poseemos las vacunas que conforman el plan nacional de vacunación y habemos quienes optamos por vacunarnos contra la gripe y quienes no.

Nos mueve el que se nos respete la libertad y la soberanía sobre cualquier terapia que afecte a nuestros cuerpos como lo garantizan la totalidad de las leyes y postulados que hacen a los más sagrados derechos humanos.

Especialmente si es de emergencia y no estará aprobada hasta tanto se culmine con la etapa de experimentación que ahora mismo se está llevando a cabo en la población. Sabemos que vivimos tiempos de mucha confusión y miedo. Sin duda, dos de los peores consejeros en épocas de crisis.

En las últimas horas el MSP emitió un comunicado en donde aclara que no dicta protocolos sino que los sugiere, en relación a la realización de espectáculos y fiestas tanto al aire libre como en lugares cerrados. Además, reitera que el hecho de elegir vacunarse, o no, forma parte de la libertad de la persona, no habiendo ley que lo obligue en Uruguay.

Esto marca un antes y un después en relación a los mismos ya que al no haber una entidad sanitaria sancionadora, queda entonces a consideración de los organizadores, sean estos públicos o privados, la opción de aplicar o no cupos, de no aplicar limitaciones de ingreso o de exigir la pauta completa de vacunación a las personas que asistan. Nos preocupa enormemente la discriminación que se viene efectuando especialmente en jóvenes, notoriamente afectados por la pandemia, desde que desde hace tiempo no se les permitía reunirse y tomar contacto con sus pares, debido a la supuesta emergencia sanitaria.

Actualmente en Uruguay alrededor de un millón de personas elegimos libremente no vacunarnos, otros miles se han dado una dosis y no quieren más, otros dos pero tampoco quieren la tercera ni la cuarta y vaya a saber cuantas más.

Algo inédito en la historia humana. Prohibir o limitar algo que la ley no obliga viola la constitución, la ley contra la discriminación y decenas de tratados internacionales que garantizan la libertad de elección de las personas sobre todo tratamiento médico, incluidas las vacunas. Esto se agrava cuando ningún médico está dispuesto a recetarnos la vacuna a pesar de que algunos las recomiendan por todos los medios, pero solo de boca, porque la firma no la estampan y lo que es peor, sí nos hacen firmar un consentimiento en donde liberamos de responsabilidad a los laboratorios que las fabrican por cualquier efecto adverso, incluida la muerte.

Apelamos al sentido democrático de los organizadores de espectáculos a quienes la máxima autoridad sanitaria hace responsables, sin lugar a dudas y en último caso, de los eventos de discriminación de las personas y por ende las acciones legales que pudieran corresponder. Desde ya muy agradecidos y confiados en que el espíritu democrático del que nos sentimos orgullosos todos los uruguayos, siempre triunfará.

Jorge Blanc, Virginia Depratti, Carlos Giovannini, Nelsa Díaz, Sandra Jesús, Alejandra Porro, Raquel Coghlan, Elsa Rodríguez, Alejandra Gelves, Silvia Huayek, Marcelo Limischuk, Miguel Costa, Julia Méndez

3 comentarios en «Las culpas que nadie debería cargar»

  1. Buen día a todos los lectores, sinceramente de todo lo que uno accede en la actualidad , ya sea para informarse o instruirse, esta nota me refleja por completo.
    Soy de Montevideo, tengo una hija de 17 años terminando su bachillerato, curso que ha adoptado la realización de fiesta de egresados desde hace unos años, donde hoy, lamentablemente la colocan en la disyuntiva de no estar vacunada por podrá asistir. Me permito pensar que no debe de ser la única, noto como se atenta contra las libertades no sólo de esta generación que ya a sufrido confinamientos limitantes sino de las empresas que están convencidas de la obligatoriedad de una recomendación del MSP para no perder su trabajo ya que han estado sin trabajar por bastante tiempo.
    No he encontrado recurso para que su camino de elecciones sea de forma consiente, recibo comentarios como: «es una chiquilina, que se vacune y se divierta» o » por una noche de fiesta se podrá arruinar el resto de su vida», estas opciones continúan en la línea implementada de forma irracional, se le permite a los privados que impongan normativas en contra de nuestra libertad y además de le permite al gobierno discursos que coaccionan y juegan con la necesidad de la gente descaradamente.
    Estos chicos, que son la generación entrante que desea planear proyectos, elegir que hacer en su vida, ya sea una fiesta o un viaje, se encuentra con las puertas cerradas, donde están las herramientas para que esto no ocurra? donde está todo aquello que se ha logrado en pro de las diversas realidades de los seres humanos en el correr de este tiempo? somos tan fácil de desechar? con que derecho se manifiestan sobre nosotros como sociedad? Si es una película de Ciencia Ficción taquillera, no compro entradas.
    Como familia nos encontramos en un intercambio de opiniones, mi instinto de madrea me dice que no se inocule con toxinas, el padre apoyaría la decisión por la que opte y Sofia, mi hija está en una duda existencial, por un lado ve las irregularidades del sistema de salud con todas sus contradicciones y por otro su necesidad de vivir sus experiencias como su edad así lo amerita.
    Está muy complicado que la sociedad despierte, que haga un quiebre de conciencia, que dude de lo que sucede, que piense que algo huele mal; genios quienes diseñaron sus intereses, lástima que es a costillas de nosotros mismos, una lástima el haber permitido que atenten con nuestra propia naturaleza, una lástima porque no era necesario que por los intereses de unos pocos nos acorralen sin poder vivir en libertad.
    Gracias por leer
    saludos
    Cynthia

  2. «Hola!! Nos enteramos a través del ministerio de salud pública que las fiestas son de un aforo de 600 personas en lugares cerrados y 800 en lugares abiertos con la participación de personas inmunizadas. Entonces por protocolo pedimos que sea obligatorio el certificado de vacunación para ingresar a la graduación, por el goce y la seguridad de todos. Así podremos tener aparte de graduados, invitados, y gozar más esta fiesta!! Más adelante daremos más información, Cualquier duda a las órdenes !!»

    Este es el mensaje que reciben los chicos para asistir a su fiesta de graduación.

    Lamento en lo más profundo de mi ser como madre, ya que debido a dicho mensaje, mi hija Sofía está agendada para el martes 12.
    Sigan luchando!!!!
    A mi el tiempo me corrió de atrás y me ganó

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