COLUMNA
Bélgica

Momentos críticos.

Leonel Elola Verocay
Licenciado en Psicología
NO+MENTIRAS 10/09/2021

De aquí a fin de año posiblemente haya aceleraciones, conflictos y contradicciones producidos por la ideología vacunatoria. Nuestros esfuerzos y acciones disidentes al falso relato de la Plandemia siguen haciendo crecer la cantidad de ciudadanos que adherimos al movimiento.¿Cuanto nos faltará para lograr una masa crítica como para cambiar de raíz la situación?

Conocimiento crítico.

Este subtítulo surge por consonancia con la noción de “masa crítica” que fue la primera idea para desarrollar en esta columna y no está particularmente inscripta en un marco teórico preexistente. También agrego como anotación preliminar, que tenía la intención de escribir algo sobre “modulación social”, enfocando la que realmente existe, que es de naturaleza psico – sociológica y se practica desde hace décadas y ahora está en un apogeo plandémico, pero lo dejaré para otra ocasión. 

Fue el visionado del último seminario audiovisual de la Dra. Karina Acevedo Whitehouse (“Inoculación experimental en niños y adolescentes, análisis científico de riesgo/beneficio”) anoche en un sitio chileno y retransmitida por NO+MENTIRAS, que me impulsó a cambiar mi órden expositivo.

 Desde hace ya un tiempo, considero que ella es un ejemplo paradigmático de la actitud científica verdadera. Además de ser una excelente docente, posee dotes de divulgadora de conocimientos, entre los cuales los frutos de sus constantes revisiones de fuentes científicas confiables y bien actualizadas (dejo enlace al video de su presentación al final)

A los efectos de este escrito “conocimiento crítico” significa un grado de acumulación de datos objetivos y serios, interpretaciones de los mismos dentro de un contexto teórico, contrastación de hipótesis con resultados de experimentación y elementos empíricos y confrontación con variadas fuentes de saberes relevantes. Todo ello sobre un fenómeno estudiado en profundidad y suficiente como para cambiar radicalmente la perspectiva y valoración del mismo.

Aquí el campo de fenómenos focalizados son las “vacunas” contra Covid-19 y las consecuencias del proceso real de vacunación masivo sin precedentes, que se desarrolla a escala mundial.

Según me parece ya se ha alcanzado un nivel de “conocimiento crítico” suficiente para establecer que esta generación de sustancias inoculables con componentes génicos y finalidad inmunizante ante la enfermedad Covid-19, no debieran superar la fase de experimentación: es decir que han fallado.

Las consecuencias de lo afirmado,si fuera correcto, en un contexto regido por la lógica científica y la responsabilidad humana y social deberían ser claras e inmediatas.

No obstante lo que se sigue viendo por el momento son las continuaciones de las campañas vacunatorias, aunque comienzan a aparecer algunas excepciones en el plano mundial. Para mayor alarma, en varios países las medidas de coacción son cada vez más agresivas y  se pretende ampliar la franja de edades abarcadas. Ya hay algunos lugares donde se vacunan niños de corta edad, sometiendolos a riesgos de posibles efectos adversos desconocidos a largo plazo ¡ cuando los pequeños casi no tienen riesgos de sufrir formas graves y mortales de la enfermedad !

Esta situación paradojal, deja ver con claridad que bajo el impresionante despliegue técnico-científico con declaradas intenciones de cuidado y preservación de la Salud Pública, hay intereses ideológicos, económicos y políticos que poco tienen que ver con asuntos sanitarios.

A nivel uruguayo también se perciben efectos de intereses que no parecen ser los explicitados. La solicitud de información actualizada al Ministerio de Salud Pública, de las cifras de personas fallecidas, habiendo recibido una o dos dosis de vacunas contra Covid-19, fue respondida negativamente por sus autoridades.

Dicho pedido de información no es caprichoso o sin fundamentos; es de gran importancia para lograr una mirada pública y lo más documentada posible sobre los posibles efectos adversos con consecuencias letales de la campaña de vacunación en curso desde principios de marzo. Debería ser un asunto que el propio Ministerio, sin necesidad de pedidos ciudadanos, procese y difunda con celeridad por el alto interés social que tiene.

Al no hacerlo deja ver una falta de voluntad política por parte del Poder Ejecutivo, del cual el Ministro de Salud Pública es parte, para actuar con transparencia y someterse al escrutinio de análisis científicos independientes y del conocimiento de la “opinión pública”.

Habiendo pasado la solicitud de información a la Justicia y que un juez decretara en primera instancia, conminando a las autoridades estatales a suministrar los datos requeridos por el ciudadano litigante, en un plazo razonable (15 días), el MSP apeló el fallo.

La apelación ministerial fue aceptada por un Tribunal de Apelaciones, dejando sin efecto la sentencia de primera instancia, la cual no solo era técnicamente correcta, sino que respondía claramente al sentido común y al interés de la sociedad en su conjunto.

Así vemos como un segundo poder del Estado, el Poder Judicial que en la doctrina republicana que rige nuestra constitución es independiente tanto del Poder Ejecutivo como del Legislativo, en este caso converge de hecho con la voluntaria opacidad estatal ya manifestada por el MSP.

El tercer Poder constitutivo de nuestro ordenamiento constitucional, el Legislativo, que yo sepa, aún no ha generado ningún debate, comisión investigadora, o tan siquiera exposición de algún parlamentario, sea del color que fuere, sobre el desarrollo de la campaña de vacunación contra la enfermedad Covid-19 y/o sobre la eficacia real de las vacunas, cuando ya hay suficientes elementos empíricos para discutirlo y vaya que es un tema importante. 

Desde fines de marzo de 2020 la “pandemia” es un asunto central del quehacer estatal y entre muchas otras consecuencias sociales de importancia, condujo al gobierno a suscribir contratos secretos, con empresas proveedoras de vacunas, comprometiendo gastos de cientos de millones de dólares y quién sabe qué otras cosas. ¿No despierta esto el interés de los legisladores? Es curioso que hasta la oposición tan minuciosa en buscar y señalar defectos y errores en la gestión de la coalición mayoritaria, en este tema vital, padece de una especie de anestesia local de sus capacidades investigativas y críticas.

Cuando un solitario diputado llevó su preocupación ante extrañas derivaciones de la situación sanitaria hasta un recinto parlamentario por medio de una conferencia de prensa, tampoco se vió (al menos de manera pública) a ninguno de sus colegas acercarse por lo menos para interiorizarse del problema planteado.

Si como lo va demostrando un torrente de informaciones internacionales que se acrecientan semana a semana, el experimento mundial de las vacunas contra Covid-19 está presentando múltiples fallas graves (lo menos que puede decirse), solo es cuestión de tiempo que se llegue a esa conclusión de manera amplia y generalizada.

Pero el problema es demasiado serio y existencial, porque cuanto mayor tiempo pase los deterioros y daños desde la perspectiva de la vida bio-psico-social saludable van aumentando y de poco servirá un reconocimiento retrospectivo de errores dentro de 10 o 20 años.

Lo que no se advierte por los actores políticos, es que además de la experimentación a escala mundial de “vacunas” con tecnologías nunca antes empleada, es probable que haya otros experimentos subyacentes y también la propia sustentabilidad institucional, en cada estado nacional, está siendo sometida a una prueba de stress.

Este otro “experimento” se va a ir dirimiendo país por país y región por región y más nos vale a los uruguayos reconocerlo y hacernos cargo de la parte que nos compete. Si se continúa con la política del avestruz, vamos a estar en el horno (o mucho más adentro de lo que ya estamos).

Masa Crítica.

De acuerdo a mi propia formación en ciencias, la primera acepción del término compuesto me conduce a la Física. En su campo de conocimientos  “masa crítica” es la cantidad de sustancia necesaria para que se mantenga una reacción en cadena. 

Por su carácter de ciencia experimental y  con un fuerte componente matemático, en Física se pueden determinar valores con gran precisión numérica. Es así que se calcula de manera exacta cuántos kilogramos y gramos de uranio o plutonio (según las variedades de diferentes masas de cada elemento = isótopos) se necesitan para desencadenar una reacción en cadena que desprenda una enorme cantidad de energía, en un tiempo muy breve. Como lo habrán advertido, este es el principio físico en que se basan las temibles armas nucleares.

En el pasaje del término a la sociología, o sea al ámbito de las ciencias sociales y humanas, esa precisión matemática se pierde en buena parte. Si bien en alguna situación artificial, como la conocida experiencia de una persona mirando hacia arriba, en un contexto urbano con gente transitando continuamente, se pueden hacer medidas más o menos exactas. En el caso referido, se puede determinar cuál es el número mínimo de personas necesario para que se junte un grupo creciente a imitar ese comportamiento: mirar hacia arriba, aunque no se sepa qué es lo que hay para ver…

En otras situaciones de la realidad, que son la inmensa mayoría, no es tan sencillo saber cuál es la cantidad de gente mínimamente necesaria para que el proceso colectivo, sea el que fuere, adquiera una dinámica autosustentable y en crecimiento.

Es muy posible que el movimiento de cultores y reivindicadores del sano ejercicio del ciclismo urbano, que ha tomado la denominación de “Masa Crítica”, tenga una noción de cuántas bicicletas (u otros vehículos rodantes sin motor) sean un mínimo necesario para “hacerse respetar” en las calles y avenidas frente al tránsito de los automotores de todos tamaños, pero sigue siendo una situación muy específica y no generalizable a otras diversas prácticas gregarias.

Incluso en Biología, según he leído en estos últimos tiempos plandémicos, el concepto de “inmunidad de rebaño” que surgió de la observación de fenómenos naturales en conjuntos de animales de la misma especie, no tiene un correlato cuantitativo preciso. Es decir que no hay una determinación exacta de un valor mínimo de individuos inmunizados (por ejm. 60 % expresado en porcentaje del total), para que todo el conjunto funcione con una “inmunidad colectiva”.

Según hemos conocido investigando sobre Plandemia, la OMS (Organización Mundial de la Salud) con gran sentido de la oportunidad, modificó no hace mucho, el concepto tradicional, surgido de la naturaleza, de inmunidad de rebaño, para agregar bajo esta denominación la inmunización colectiva mediante vacunación. La interrogante cuantitativa, que no respondía uniformemente el fenómeno natural, menos aún la responde la esperada inmunización colectiva mediante vacunación.

Por esto, el nivel mínimo necesario para llegar a una situación de “inmunidad de rebaño” humana, según la nueva definición, no se conocía cuando comenzó el experimento masivo de vacunación contra Covid-19 en poblaciones enteras en diciembre de 2020.

Aunque algunos epidemiólogos consideraban que se podría conseguir aún con porcentajes menores, en cierto momento la cifra del 70% de vacunados con pauta completa (dos dosis de la mayoría de las “vacunas” disponibles) fue aceptada mayoritariamente como buena. Así lo difundieron voceros científicos, gobernantes y periodistas, alineados al relato “oficial”.

Pues bien, Uruguay ya alcanzó el 71,57% de vacunación con dos dosis al 9/9/2021 según el “Monitor de datos de vacunación Covid-19” del MSP, sin contar otro 4,69% que cuenta con una dosis. ¿Para qué siguen vacunando? ¿Por qué ahora están inoculando una 3ra dosis que no constaba en el “contrato” inicial de hace solo 6 meses?

Tal vez el secretario de Presidencia Sr. Alvaro Delgado, que parece entender mucho sobre cuestiones inmunitarias, pueda hacernos algunas aclaraciones. A saber y como ejemplo: ¿Que sucede con las personas que ya recibieron dos dosis de la vacuna china SInoVac, pero no van a dejarse inocular la 3ra dosis de Pfizer, estarán dentro de la parte del mundo “inmunizada” o no? También nos agradaría que el Sr. secretario explicara y dilucidara la situación inmunitaria general de Uruguay ahora que ya se sobrepasó el 70% de vacunación con pauta completa. Porque según veíamos antes, esa era la cota que connotados epidemiólogos consideraban como necesaria para la “inmunidad de rebaño”. 

Porque si Uruguay ya llegó a dicha condición inmunológica es totalmente innecesario “separar” vacunados de no vacunados, pues todos los ciudadanos habitantes en Uruguay formarían parte del “rebaño” que ya poseería inmunidad colectiva. 

Dejé para el final la “Masa crítica” que más nos interesa ahora: la de nuestro movimiento disidente de la Plandemia, de resistencia a la nueva normalidad, en defensa de la verdad, la libertad y la salud.

La convocatoria a la gran movilización del sábado 18 de septiembre, inscripta en el “World Wide Rally for freedom” a nivel mundial, va a ser otro hito importante, que va a superar largamente los dos o tres millares de manifestantes heroicamente presentes el pasado 25 de agosto en Florida.

Pero aunque llegaramos a las decenas de miles de participantes que algunos de los más entusiastas y optimistas compañeros aspiran, aún no sabríamos si llegamos ya a “nuestra” masa crítica. Porque en las perspectivas sociales y políticas, el factor cuantitativo, el número decisivo, depende mucho de cuáles son los objetivos y finalidades deseadas.

Si voy a mi experiencia de vida, sin duda elegiría como la principal “masa crítica” movilizada de la que fui parte, la del acto del Obelisco de noviembre de 1983 al cual tuve el orgullo de asistir. No hay ninguna duda que había una inmensa cantidad de gente y es considerado el acto masivo más grande de toda la historia de Uruguay; allí estuvimos presentes entre un 10 y un 15% de toda la población del país, en ese momento. Eso significó varios cientos de miles de uruguay@s.

El objetivo mínimo de esa gran masa humana se cumplió y un año y pocos meses después, retornó un gobierno electo bajo normas constitucionales.

Recuerdo ese evento de la historia nacional, no como un acto de nostalgia o para realizar comparaciones, sino con la intención de creer que ese “río de libertad” como poéticamente se lo denominó, siguió y sigue fluyendo, aunque ahora no sea visible en la misma dimensión que en aquel momento único.

La continuidad histórica de las ansias de libertad, ahora en épocas de internet, virtualidad, redes sociales e ainda mais, debe combinar como ya lo estamos haciendo promisoriamente, tanto las maneras tradicionales de movilización presencial, como las diversas modalidades que permiten las nuevas tecnologías. No voy a ser tan temerario para fijar una cierta cantidad, para llegar a la “masa crítica”. Si creo que no somos pocos y tal vez ya suficientes para llegar a algún objetivo próximo.

Es posible que si quienes toman las decisiones políticas en Uruguay siguen desoyendo nuestros fundamentados y razonables reclamos, en algún momento no tan lejano, se vean sorprendidos por la llegada de una tempestiva onda expansiva, de la reacción en cadena de la verdad que va a recorrer todo el mundo.

 

5 comentarios en «Momentos críticos.»

  1. Felicitaciones por el informe y el haber compartido la exposicoón de la Dra, Karina Acevedo. Creo que sería muy importante que en la comisión investigadora que propone el Diputado Cesar Vega ya que se supone se va a convocar cientificos, medicos, etc para que expongan sería fantástico contar por zoom con la Dra. Karina Acevedo para que varios fantásticos uruguayos escuchen las exposiciones tan profesionales y entendibles de dicha Dra. Voy mas alla que dicho debate sea trasmitido de la misma manera que trasmiten las sesiones.

  2. Avisos de responsabilidad por daños causados ​​por vacunas y muerte enviados a la EMA y a todos los miembros del Parlamento Europeo – Cuando el Parlamento Europeo reanudó el lunes 13 de septiembre de 2021, con su primer orden del día un debate sobre la salud y la prevención de enfermedades seguido de una votación el martes, se entregó una carta de notificación de responsabilidad por daños y muerte por las vacunas COVID-19. a todos los miembros del Parlamento Europeo y enviado al Director Ejecutivo de la Agencia Europea de Medicamentos.

    El aviso iba acompañado de un resumen de la evidencia científica más reciente con respecto a las interacciones inmunes entre las vacunas y una carta de los sobrevivientes del Holocausto exigiendo el cese del programa de vacunación y el fin de la coacción médica ilegal. El aviso decía:
    «La prisa por vacunar primero y la investigación después lo ha dejado en una posición en la que la política de vacunación contra COVID-19 ahora está completamente divorciada de la base de evidencia relevante». link https://doctors4covidethics.org/as/

  3. si somos creativos con el comentario del 13 del 2021 se podria intentar hacer los mismos notificando a ambas cámaras y Ejecutivo incluído tal cual esta planteado tal cual se expresa en la carta enviada al Parlamento Europeo, creo que hay que actuar de la misma manera que los políticos científicos y periodismo que defiende la vacunación, me animo a decir que dicha carta también se incluya al periodismo.

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