COLUMNA
España

Dialogando con el Sol.

Leonel Elola Verocay
Licenciado en Psicología.
No + mentiras 1/7/2021

Con la intención de exponer aspectos de las nuevas normas de viajes que a partir de este 1ero de julio funcionarán como un "pasaporte Covid" en la Unión Europea, el viaje de vacaciones del autor es una experiencia de primera mano . Guiados por distintas alusiones al Sol también se discuten declaraciones de un Dra. dermátologa sobre la exposición corporal solar y la salud.

Acostarse muy tarde en la madrugada paradojalmente puede traer dificultades para conciliar el sueño. Más aún si nuestro psiquismo sabe que por la mañana no hay que levantarse temprano, pues ya ha comenzado un período de vacaciones.

En ese duermevela de transición al sueño más profundo, imágenes y palabras se entremezclan en una suerte de asociación libre, sobre todo algunas más próximas de la jornada culminada. “Cambiar el sistema”, “dialogar con los partidos políticos”, “¿seguimos aún en democracia?”, “estamos en una dictadura sanitaria”, “es una autocracia presidida por el rey Luis”…Me despierto de nuevo y pienso, ¿Rey Luis?, qué coincidencia, Luis XVI fue el último rey de Francia hasta la Revolución francesa y es bien sabido que terminó “perdiendo la cabeza”. Pero antes que él, también hubo otro reinado de los galos, encabezado por Luis XIV, conocido como “Rey Sol”, que según la mayoría de historiadores fue bastante benigno y generoso con su pueblo, más su defecto era que le gustaba en demasía ser adulado.

Pero basta de historia francesa, acá me planto con este último rey citado,  dado que mi intención es que el Astro rey, sea tema central de la columna de hoy. El Sol es la estrella más cercana a la Tierra, es nuestra estrella cotidiana del universo, casi parte de nuestra constelación familiar (los conocedores de simbolismos podrán saber a quién representa el sol en el triángulo edípico…pero ese ahora no es mi punto).

La cuestión es que decidí darle crédito a mi voz interna (aquella que mencioné en la columna “Viaje del Olimpo al Inframundo”), que luego fue secundada por otra “voz exterior”, que a su modo tal vez excesivo, y sin ser consciente de ello, me confirmó que lo más prudente en este momento es hacer primar el principio de precaución y modificar temporalmente el rumbo.

Es así que acorde a esa constatación racional y a la vez instintiva, ya he llegado a pasar unos días en la Costa del Sol en Andalucía, España. No voy a describir las bellezas geográficas y naturales, ni las particularidades sociales y humanas de esta región española turística y cosmopolita. En guías de viajes e internet hay miles de referencias accesibles.

Pero si quiero enfatizar que su denominación, que podría creerse un artificio de marketing para fomentar el turismo, está perfectamente justificada. Aquí sí hay abundante sol en la temporada veraniega, y a los efectos de disfrutar las playas y el aire libre es un sitio muy adecuado, porque es raro que esté nublado o llueva.

O sea que para dialogar con el Sol aquí y ahora, estoy en el sitio correcto. Aunque en esta extraña normalidad en perpetua renovación de protocolos, normas, reglamentos y controles, tuve que pagar un tributo inevitable: hacerme un test para demostrar mi “negatividad” y así poder viajar en avión.

Si hubiese podido elegir no habría pasado por esa experiencia, pero ya que no pude zafar trato de sacar algún aprendizaje de ella. Así supe que España, cuya actividad turística es (o era) una parte muy significativa de su PBI, está muy actualizada en cuanto a normativa para el ingreso de viajeros. De hecho lo que se describe a continuación será parte del «Certificado Digital UE Covid» (1), que comienza a funcionar este jueves 1ro. de julio. Dichas normas cuentan con tres ítems diferentes y equivalentes a los efectos de autorizar viajes e ingresos al país en época  Plandémica.

 A) Vacunados con dos dosis y un lapso de días posteriores pasados. Sabiendo cómo viene la mano, es la opción 1 para la ideología que preconiza a rajatabla esa opción. Sobre el tema fue lo primero que indagaron en el centro de testeo belga al que concurrí. Respondí un lacónico no (mordiéndome la lengua para no lanzar un a serie de argumentos) y eso bastó, para recibir mi acceso al test solicitado.

  B) Personas que cursaron Covid-19 dentro de un cierto plazo precedente. Esto tiene sus bemoles, porque la única manera de acreditar esa condición es haber tenido un test PCR positivo en el período considerado. 

   Yo nunca tuve un PCR positivo, ni enfermedad, pero en mis investigaciones participativas personales, cuento con un test serológico del cual resultó que tengo cierto  nivel de anticuerpos específicos para el coronavirus, pero esto no está considerado en este reglamento. Sin embargo bien me dijo mi Dra. en medicina general; “Esto demuestra que has estado en contacto con el virus” 

   C) Aquellos pasajeros que presenten un test de laboratorio debidamente autorizado y realizado durante las 48 horas antes del embarque, que confirme un resultado negativo para SarsCov-2. 

  Ya  tuve suficientes trances desagradables en mi viaje a Uruguay en febrero-marzo, durante el cual tuve que someterme a 4 hisopados en total ( en efecto, si bien soy un “pura sangre” sin vacunar, no tengo tanta pureza como podría creerse). Pero ahora el deseo de sol me impulsaba a soportar de nuevo un evento de esa índole, considerándolo un mal menor.

Mi búsqueda de información previa sobre los requisitos para ingresar al país como turista, me llevaron a encontrar algo bastante interesante.  ¡ En el presente no solo se aceptan los ya tristemente célebres PCR, sino también los test de antígenos de una extensa lista de marcas aprobadas por la UE !

Dichos test de antígenos tienen algunas ventajas: son un poco menos intrusivos, el hisopo es más corto y solo debe entrar hasta la mitad de la nariz y su resultado se conoce en unos 20 minutos. No sería la gran noticia, pero viendo esto me tiré de cabeza a esta opción.

Para vuestra mejor información les diré que desde abril en Bélgica, estos test de antígenos se pueden adquirir en farmacias y sin receta médica, para autoaplicación. Tienen un parecido a los test de embarazo (aunque naturalmente las consecuencias de un positivo van a ser muy distintas). Cuestan 8 euros a precio normal (aunque bajo ciertas circunstancias el costo puede ser aún bastante menor).

Pero he aquí que para presentar en aeropuertos y puestos de control de fronteras dichos test de antígenos deben estar “certificados”, es decir que lo tiene que realizar un laboratorio autorizado. Como consecuencia de esta reglamentación, el costo del mismo es igual al de un PCR; 55 euros, que fue lo que tuve que pagar.

Tremendo negocio, que nos lleva a hacer un pronóstico realista aunque no agradable: la nueva industria del testeo de virus (ahora este coronavirus, mañana quien sabe cual otro) va a continuar indefinidamente en la “nueva normalidad”. Tendrán inclinaciones fascistas quienes organizaron el espectáculo piloto en el Sodre de Montevideo, pero no son tontos. La cuestión de peso ($) son los test de antígenos, que se suman al curro de los PCR. Pero no quisiera apartarme demasiado de mis reflexiones solares por estos asuntos escatológicos. 

No puedo cerrar esta columna sin referirme a las declaraciones de la directora de Dermatología del Hospital Costa del Sol, del cual estoy ahora a unos pocos kilómetros. La Sra. Magdalena de Troya afirmó que la exposición prolongada al sol “baja la capacidad de protegernos de las infecciones” en una nota publicada por el diario “Sur” en su edición de Marbella – Estepona. Dicho artículo se titula “El exceso de exposición solar puede reducir la eficacia de las vacunas”. (2)

Tengo que diverger con la Dra, siguiendo mi propia experiencia e intuición.  Yo he tenido varias exposiciones prolongadas al sol en estas mismas costas, que frecuento  desde hace más de 5 años y por suerte nunca me enfermé, ni me “infecté” por esto. Por el contrario siempre he pensado que esos “diálogos” de mi cuerpo y piel con el Sol, además de favorecer la producción de vitamina D, tan importante para el sistema inmune, también significan una acumulación de energía que funciona como un factor de protección durante el otoño e invierno belgas, que se caracterizan por la escasa presencia de los rayos solares.

Sobre la eficacia de las vacunas me abstengo de escribir nada ahora, para no calentarme sin necesidad de radiaciones infrarrojas o ultravioletas.

Incluso digo más, tomar sol promueve la salud y probablemente neutraliza los virus. Bueno, tal vez no todos los virus, que son muchísimos en el cuerpo humano, pero seguro que al SarsCov2 si. Puesto que según informó el MSP al pedido de informes de nuestro compañero de NO+MENTIRAS Fernando Vega Torrens, Uruguay nunca lo tuvo cultivado, ni purificado, ni aislado, ni secuenciado. Así que yo, que sigo siendo uruguayo como el que más, me atengo a esto y me curo en Salud.

(2) https://tinyurl.com/zb4rnkjc

 

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